Un artesano innovador

Desde su nacimiento, Jean Galler parecía predestinado a una dulce vocación. Hijo de pastelero, el chocolate siempre le resultó familiar. Lejos de querer evitar su destino, el asegura ser "feliz" con su trabajo: "ése es mi secreto".

 

Después de sus estudios de repostería y chocolatería en Suiza, complementó su formación con Gaston Lenôtre en Paris. De regreso a Lieja (Bélgica), su ciudad natal, inicia en 1976 la Chocolaterie Galler. Rápidamente destaca entre los maestros chocolateros  al presentar un chocolate noir 70% de cacao. Al mismo tiempo, se enfoca en producir un chocolate blanco de calidad y crear presentaciones distintas. Con el emblemática Bar de 70g, acaba recibiendo el título de en proveedor oficial de la Corte Real de Bélgica (Belgium Warrant Holder) en 1994.

 

Desde entonces, Galler es una de las marcas más conocidas de chocolate en Bélgica y por ende en el mundo.

 

Hoy en día, sigue con un proceso de elaboración de sus productos en el cuál sólo hay ingredientes naturales y de máxima calidad. Por lo tanto, suele considerarse que sus chocolates son de los más refinados.

 

En 2012, preocupado por los trabajadores del sector, Jean Galler decide incorporar su empresa al Quality Partner Program iniciado por Barry Callebaut.